La tienda tiene dinero esperando en sitios que todavía están sin abrir, y una página que ya vende bien y que todavía no se ha replicado en las demás. Esto es lo que encontramos mirando la data real, y lo que proponemos hacer con ella.
Casi todo lo que sigue está en cero, y eso es una oportunidad, no una vergüenza: la tienda tiene cuatro meses de vida y ya vendió 31 veces sin ayuda de casi nada. Lo que viene no es una lista de errores, es la lista de lo que todavía no se ha encendido.
La tienda abrió en mayo, así que las ventas y las órdenes son la historia completa. Los números de tráfico son de los últimos 90 días, que es la ventana que da Shopify.
Y un número más, que es el que ordena la conversación: de las 31 órdenes, una sola llegó por un anuncio. Las otras treinta llegaron por Instagram, por Google y por gente que ya conocía la marca. O sea que lo que está produciendo ventas hoy es lo orgánico, y eso es justo lo que el sitio puede multiplicar.
El problema principal no es que falte tráfico. Entraron 9,671 visitas en 90 días. El problema es que la tienda solo sabe vender una vez: vendió 31 veces a 31 personas distintas, y ninguna volvió, en una categoría que se consume y se repone.
Y hay algo que conviene decir con honestidad porque cambia dónde se invierte: el sitio no es la razón por la que la pauta no vendió. Las mismas páginas convierten muy distinto según de dónde venga la persona. 7,499 visitas pagadas produjeron una compra, mientras 241 visitas del enlace en el perfil de Instagram produjeron siete. La diferencia no la produce el sitio, porque el sitio es el mismo para las dos.
Lo que sí hace el sitio es poner un techo a lo que ya funciona. Ahí es donde vale la pena trabajar, y ahí es donde está el dinero de este documento.
Navegamos la tienda como la navega una mamá: en celular, que es el 94% del tráfico. Esto es la página del magnesio, que es la que más vende. La línea roja es el pliegue, o sea donde termina la primera pantalla, antes de que nadie deslice el dedo.

Antes del pliegue se ve una barra naranja, el logo, una franja vacía y una botella sobre fondo de estudio. Sin nombre de producto, sin precio, sin beneficio, sin una sola señal de confianza. Fricción de compra.
El nombre del producto, el precio y el botón de comprar quedan los tres por debajo de la primera pantalla. Hay que deslizar el dedo casi pantalla y media para llegar al botón de compra. Fricción de compra.
Hoy dice 20% en peluches con el código BTS20, hasta el 27 de agosto. Está en la ficha del magnesio, donde ese código no aplica. Fue nuestra campaña de agosto y vence el 27, así que desde el 28 la primera línea de la página que más vende va a estar anunciando algo que ya no existe. Hoy no hay nadie asignado a cambiarla. Es un arreglo de dos minutos y lo tomamos nosotros. Confianza.
Los botones están en español, pero justo la parte que quita el miedo está en inglés: Have complete control of your subscriptions y Skip, reschedule, edit, or cancel deliveries anytime. Esa es la frase que contesta la duda real de una mamá, y está en el idioma que no es. Fricción de compra.
El dominio no está autenticado, así que los correos salen desde una dirección genérica y con advertencia de seguridad. El correo de recuperación de carrito lleva encendido desde marzo y en 30 días, medido al 26 de agosto, no produjo una sola visita. Infraestructura.
La página que presenta al Director Médico, a la química licenciada y a la tercera integrante del equipo recibió 9 visitas en 90 días. Es el mejor argumento que tiene la marca y hoy vive en un submenú, donde casi nadie llega. Confianza.
La tienda ya tiene una página que funciona. La ficha del magnesio convierte a carrito al 7.7%, y una página de contenido, la de crecimiento saludable, vendió con apenas 22 visitas. No hay que inventar nada: hay que entender por qué esas funcionan y repetirlo en las demás.
Esta es la parte más importante del documento, y la que más nos importa dejar clara: una parte grande del valor no necesita un rediseño. Son arreglos sobre la tienda que ya existe, ordenados por el dinero que desbloquean, no por el esfuerzo que cuestan.
Es lo primero porque arregla la entrega de todos los correos de la tienda, incluidos los de confirmación de compra y los de recuperación de carrito. Hoy salen desde una dirección genérica y con advertencia de seguridad, y el correo de recuperación lleva encendido desde marzo y en los últimos 30 días no produjo una sola visita. A los 10 carritos que ya existen, que suman $530, se les puede escribir a mano una vez, sin esperar por nada. Lo que arregla la autenticación de aquí en adelante es que los próximos sí lleguen.
Shopify lo configura casi todo solo para dominios en GoDaddy, que es el caso, así que no hay que tocar el registro de correo que ya existe y desaparece el riesgo de tumbar el correo de la empresa. Queda un registro que sí se añade a mano, el que Gmail y Yahoo exigen para poder enviar desde una dirección de marca. Los dos se hacen en la misma visita. Necesita el acceso que tiene Alexis, y tarda hasta 48 horas en quedar activo en todo el mundo.
La frase que dice que puedes pausar o cancelar cuando quieras está en inglés, en el momento exacto de la decisión. Se edita desde el panel de la app de suscripciones, sin tocar código.
Que la primera pantalla del celular diga qué es, cuánto cuesta y cómo se compra. Es la página que más vende de la tienda, así que este arreglo toca directamente el dinero.
Hoy la tienda no tiene ni una reseña publicada, y hay 31 personas que ya compraron y a quienes todavía no se les ha pedido. Es la conversación más fácil de la lista. Hay apps de reseñas con plan gratuito de sobra para el volumen de hoy, y les traemos la recomendación con el nombre y el límite exacto cuando arranquemos. Con una regla que no se negocia: se le pide a todo el mundo, sin ofrecer nada a cambio, y no se filtra ninguna por mala. Una reseña de tres estrellas real vale más que cinco compradas.
Hoy la sección se llama Ingredientes y solo dice el sabor, manzana verde y saúco. Una mamá que evalúa un suplemento para su hijo necesita ver de qué está hecho antes de comprometerse con una suscripción. Los ingredientes y el rango de edad de 4 a 16 años se pueden subir enseguida.
La dosis y las porciones por frasco quedan fuera de lo que subamos, por decisión de ustedes. Con una salvedad que hay que decirles: la dosis por edad ya está publicada hoy en otros lugares de la tienda, así que la decisión no la esconde, solo la deja inconsistente. Vale la pena resolverlo en un sentido o en el otro. Todo el contenido nuevo de producto sale verificado contra la etiqueta y con el descargo de la FDA.
Sacar de un submenú al Dr. Alvin Romero, Director Médico de Sanovit y médico de familia, a Iris K. Díaz Rodríguez, química licenciada en Puerto Rico, y a Carly Pollack, fundadora de Nutritional Wisdom, y ponerlos en la portada y en la ficha. El contenido ya está escrito. Antes de subirlo confirmamos con ustedes que cada título esté como la persona lo quiere ver publicado.
Y una condición de cumplimiento, que es la segunda de este documento con exposición regulatoria: donde el Dr. Romero aparezca respaldando el producto tiene que leerse que es Director Médico de la marca, no un médico independiente. Ninguno del equipo es pediatra, así que el bloque presenta credibilidad científica, no una recomendación pediátrica.
Sacar del deslizador de productos de la portada el que está agotado, arreglar el enlace de Recursos en el menú, que hoy manda a la portada en vez de abrir su sección, cambiar Contact por Contacto, actualizar la barra de anuncio, y traducir al español el título y la descripción del magnesio en Google, que hoy están los dos en inglés.
La ficha ya dice que el producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad, pero le falta la otra mitad obligatoria: que estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos. Es una línea de texto, y junto con la divulgación del arreglo 06 son las dos correcciones de esta lista con exposición regulatoria.
Ninguno de estos ocho puntos necesita diseño nuevo, fotografía nueva ni una decisión grande. Y varios tocan dinero de forma directa: los $530 en carritos, la página que más convierte, y la suscripción que existe hace meses y que todavía no tiene un solo suscriptor.
También sirven de prueba. Se ven en semanas, no en meses, y dejan la tienda medible antes de invertir en lo grande.
El rediseño no es hacer la tienda más bonita. Es construir un circuito que hoy no existe: que la persona que llega deje su correo, que ese correo llegue, que se le pueda ofrecer que el producto le llegue solo, y que quien recomienda la marca tenga una página donde hacerlo. Hoy esas cuatro piezas están sueltas o no existen, y por eso la tienda vende una vez y se queda ahí.
El perfil de Instagram y el tráfico directo, con 13 órdenes cada uno: juntos son 26 de las 31 órdenes, el 84%. Y Google, que con muy poquitas visitas al día es el canal que mejor convierte de todos. Por encima de esos canales hay una creadora cuyo código aparece en 10 órdenes, repartidas entre esos mismos canales: no son órdenes aparte, son la prueba de que una persona con nombre mueve más que un código suelto. Todas estas puertas son orgánicas. Ninguna se compra.
El libro para colorear de Zippy y Super Estrellita, que ya existe impreso. Se pide una sola cosa, en la misma página donde la persona está, y también en el carrito, porque hoy quien deja el carrito antes de llegar a poner sus datos queda imposible de recuperar.
Se pide el correo del adulto y nada más. Ningún dato del menor: ni nombre, ni edad exacta, ni fecha de nacimiento, ni foto. Lo que haga falta para segmentar se resuelve con los dos tramos de edad que ya trae la etiqueta.
La suscripción es lo único que convierte una compra en varias sin volver a pagar por tráfico. Y la reseña alimenta de vuelta a Google y a la creadora, porque hoy la creadora recomienda la marca sola. Si debajo hubiera 31 reseñas reales, no estaría recomendando sola.
La ficha del magnesio es la última página que se toca. Es la que funciona, es la que Google ya muestra y es la que produce las ventas. Se estudia para copiarla, no se rehace por gusto.
Y el orden general lo pone el celular: todo se dibuja primero para la pantalla de un celular, y solo después se revisa en computadora. Una decisión que se ve bien en computadora y regular en celular es una decisión mal tomada, porque el 94% de la gente está en celular.
La data dice que vendidos solos no funcionan, con 1,397 visitas y un carrito. Pero la orden más grande que ha tenido la tienda fue justamente magnesio más dos peluches: $114.82, casi tres veces el ticket promedio de $39.42. El peluche no es un producto de entrada, es el acompañante. Y es lo único que la farmacia no vende, así que es el puente natural entre el cliente de mostrador y la tienda web.
Y hay un detalle que explica parte del número: a esa colección no se llega navegando la tienda. No está en el menú ni enlazada desde la portada, así que sus 1,397 visitas fueron prácticamente todas de pauta. Nunca ha tenido una puerta orgánica.
Y hay una decisión que les toca a ustedes y que no damos por tomada: República Dominicana está abierta en la tienda y nunca ha producido una orden. Proponemos dejarla fuera de esta primera etapa y decidir juntos más adelante si se atiende o se apaga.
Preferimos empezar diciendo de dónde partimos, porque casi todo está en cero y eso es una oportunidad, no una vergüenza. No ponemos metas de conversión inventadas. Estas son las líneas base reales al 26 de agosto.
Y una promesa que no vamos a hacer: no vamos a prometer que el rediseño arregla el rendimiento de la pauta. La data no lo sostiene y preferimos decirlo ahora.
Poco, pero sin esto el trabajo se traba.
Está en GoDaddy y lo controla Alexis. Es lo único que bloquea el primer arreglo de la lista, el de autenticar el correo. A los 10 carritos que ya existen les podemos escribir a mano sin esperar por esto; lo que el acceso desbloquea es que los próximos correos lleguen solos.
Las reseñas con foto de familias reales y buena parte de la estética dependen de eso, y la fotografía la coordinan ustedes con su fotógrafo. Mientras no haya fecha, planificamos todo lo que no dependa de fotos, para no quedarnos parados.
Composición, formato, sabor y rango de edad, verificados contra la etiqueta. Eso lo tiene la marca, no lo podemos inventar nosotros.
La que ya trajo 10 órdenes, para poder darle una página propia y medir bien lo que produce.
Él opera la tienda hoy, así que cualquier cambio estructural se avisa antes para no pisarle el trabajo.
Cuánto tarda. Los ocho arreglos de la sección 3 son de tres a cuatro semanas desde que tengamos el acceso al dominio. El rediseño se planifica después, por etapas, y cada etapa se aprueba aparte.
Quién lo hace. El trabajo lo lleva Arturo Colón con el equipo de Random People, coordinando con Axel para todo lo que toque la tienda viva.
Si no funciona. Los ocho arreglos se ven en semanas y ustedes miden el resultado antes de decidir si seguimos. Si al final de esa primera etapa no ven movimiento, ahí paramos y no hay compromiso de continuar.
Por los ocho arreglos de la sección 3. No necesitan diseño nuevo, no necesitan fotografía y se ven en semanas. Sirven para encender las palancas que hoy están apagadas, y sirven para que ustedes vean cómo trabajamos antes de comprometerse con lo grande. La inversión está en la sección siguiente, y está planteada sin ningún pago de entrada: un solo mensual que se puede parar cuando quieran.
Proponemos un solo pago mensual de $2,000 que cubre cuatro frentes con una sola persona respondiendo por todos. Sin inversión de entrada, sin proyecto que hay que renegociar cuando termina.
El rediseño completo y su manejo continuo después. Empezando por los ocho arreglos de la sección 3, que no necesitan rediseño y tocan dinero directamente.
Creación y publicación, adaptando el mensaje a cada plataforma, no duplicando el mismo post en las dos. Facebook entra porque en Puerto Rico hay mucha audiencia ahí y hoy la marca no la está trabajando.
La pieza creativa y el manejo del Ads Manager, que es trabajo aparte de darle boost a un post. Incluye la lectura de resultados y las decisiones de qué apagar.
Hoy la búsqueda de Google es el canal que mejor convierte de toda la tienda. Cuando el sitio esté listo para recibir ese tráfico, entra también la gestión de Google Ads dentro del mismo acuerdo.
El presupuesto de pauta no está dentro de los $2,000. Se maneja directo con su tarjeta, para que ustedes vean exactamente cuánto va a las plataformas y puedan subirlo o bajarlo cuando quieran, sin que se mezcle con lo que nos pagan a nosotros. La fotografía tampoco. La coordinan ustedes con su fotógrafo, como hasta ahora.
Hoy, para tener sitio y redes, harían falta dos acuerdos distintos con dos proveedores distintos. Estas son las cifras de esa ruta contra la nuestra.
Las cifras de la columna de por separado salen de cotizaciones reales que ustedes ya tienen en la mano. Y hay una diferencia que no está en la tabla: por separado, el trabajo del sitio es un proyecto de seis meses que termina y después hay que volver a negociar. El nuestro no termina.
Un solo pago mensual para cuatro frentes funciona porque hay un sistema de plantillas maestras que ya construimos, y porque una misma persona ve todo y no hay que coordinar entre dos proveedores. Pero durante la construcción el peso está en el sitio. En los meses 1 a 3 el volumen de redes baja a unas cinco o seis piezas mensuales en vez de ocho a diez, sostenido con la biblioteca de plantillas. Del mes 4 en adelante vuelve a volumen completo y el sitio pasa a mejora continua. Preferimos decirlo ahora y cumplirlo, en vez de prometer las dos cosas a tope y quedarnos cortos en las dos.
Facebook hoy está en cero. Ha traído 878 visitas y ninguna orden. Entra porque la audiencia en Puerto Rico está ahí y porque adaptarlo cuesta poco, no porque tengamos evidencia de que va a vender. Es una apuesta de crecimiento, y la vamos a medir como tal.
Y una distinción sobre Google. Lo que hoy convierte mejor que ningún otro canal es la búsqueda orgánica, que es gratis. Google Ads es otra cosa y todavía no tiene evidencia en esta tienda. Por eso entra después, no ahora, y primero hay que arreglar las páginas que Google ya muestra.
Con los ocho arreglos de la sección 3, que se ven en tres o cuatro semanas y no necesitan diseño nuevo ni fotografía. Ustedes miden el resultado antes de que empiece lo grande. Y es mensual, sin contrato de permanencia ni penalidad por salir. El riesgo que corren en cualquier momento es de un mes, no de seis.